La
ruta Quetzal fue ideada
en el año 1979 por el rey emérito, Juan Carlos I, y llevada a cabo
por el reportero Miguel de la Quadra-Salcedo. La ruta se basa en
juntar a un grupo de jóvenes de España y distintos países de
Latinoamérica para recorrer caminos históricos y que aprendan a
socializar y a dar soluciones a los problemas que se presenten a lo
largo de la ruta. El rey Felipe VI definió la ruta Quetzal como un
hecho que ha unido más que cualquier acto político.
La
Ruta Quetzal, antes conocida como, Aventura 92 y Ruta BBVA, tiene una
parte fundamentalmente educativa, puesto que durante el viaje los
participantes de la ruta repasan aspectos históricos del camino y
comparten detalles culturales de los países a los que asisten.
Además en algunas ediciones han seguido rutas que han realizado
personajes históricos y durante el rumbo se dan explicaciones y
conferencias sobre el sitio donde se está. Lo más importante es que
los miembros de la ruta aprendan a convivir entre los demás ruteros
y compartan tradiciones culturales distintas. También, a lo largo de
la ruta se presentan con inconvenientes, y los ruteros no solo
tendrán que dar soluciones sino que tendrán que ayudarse mutuamente
para llegar a los objetivos planteados.
La
ruta sirve de proceso de maduración para todos sus participantes y
ver hasta donde pueden llegar y cuáles son las limitaciones de cada
uno. De la Quadra-Salcedo decía que la ruta servía para que todos
sus participantes tras finalizarla se convirtieran en hombres y
mujeres de provecho en un futuro. También sirve para que los ruteros
donde vean problemas sepan dar soluciones. Asimismo sirve para
difundir el conocimiento de los pueblos a través de todos los
participantes de la ruta.
Miguel
de la Quadra-Salcedo, según lo definió Arturo Gómez Quijano en el
homenaje realizado en la Universidad Complutense de Madrid es:
hombre, vasco, navarro, madrileño, periodista, entrevistador,
corresponsal, reportero, aventurero, geógrafo, inspirador, educador,
formador, divulgador, rutero, intelectual, editor, director,
deportista, atleta, viajero, escritor, campeón, plusmaquista,
olímpico, lanzador de disco, peso, martillo, jabalina, condenado a
muerte, pedagogo, científico, ilustrado, maestro, historiador,
emprendedor, creador, esposo, padre y hombre. Le faltaban palabras a
Gómez Quijano para definir a De la Quadra-Salcedo.


De
la Quadra-Salcedo llegó a Televisión Española en 1963 como
reportero, pero poco después pasaría a ser corresponsal, cubriendo
acontecimientos importantes como la guerra del Vietnam, la de
Mozambique o asistiendo al golpe de Estado de Pinochet. Después pasó
a ser el director de la Ruta Quetzal hasta el día de su
fallecimiento, el 20 de mayo de 2016.
En
el homenaje de la UCM participaron muchos ruteros de distintos años,
entre el público también había muchos de ellos. El evento contó
hasta con un grupo de títeres, que interpretaban muchas de la
canciones que siempre les pedía de la Quadra-Salcedo. Sin embargo,
entre todos los asistentes se respiraba
aire de cariño hacia Miguel de la Quadra-Salcedo porque según
muchos de ellos, “Miguel nos ha cambiado la vida”.






